La psicoterapia busca crear un espacio seguro donde nos adaptamos a las necesidades de cada persona para acompañarla.
Estos son los motivos de consulta más frecuentes y los abordajes terapéuticos de nuestros profesionales.
Motivos más habituales
Hay trastornos de ansiedad como fobias, ansiedad generalizada, ataques de pánico, obsesiones… pero también personas con una tendencia más ansiosa en su forma de ver el mundo y que no tienen un trastorno pero que necesitan herramientas para aprender a gestionarla.
Situaciones sobrevenidas y con una alta carga emocional como accidentes, violencia de género, catástrofes...
Podemos ayudarte a mejorar tus habilidades sociales, timidez, dificultades con la autoestima y confianza, vergüenza, miedo al rechazo o al ridículo...
Desde TCA como anorexia o bulimia, atracones, dificultades en el control de impulsos...hasta mejorar tu relación con la comida y las situaciones sociales.
Podemos ayudarte a gestionar infidelidades, celos, procesos de separación, comunicación, dificultades sexuales, la maternidad y paternidad, relaciones abiertas y no monogamias consensuadas.
Alcoholismo, consumo de drogas, juego patológico, tecnologías, sexo.
Laboral, sexual, escolar…
Vivimos en entornos muy exigentes y en constante cambio, es habitual necesitar apoyo para adaptarse a los nuevos retos, estrés laboral…
Es habitual sufrir cambios en nuestras emociones por procesos de duelo, estados depresivos, irritabilidad, apatía, desmotivación, cambios de humor…
Somatizaciones, enfermedades crónicas y degenerativas, fibromialgia, cefaleas, vértigos, acné, fatiga crónica...
Es frecuente experimentar dificultades en el sueño como insomnio, hipersomnia, terrores nocturnos, cansancio constante, sueño no reparador…
Te acompañamos para mejorar tus dificultades sexuales vaginismo, vulvodinia, disfunción eréctil y eyaculación precoz, procesos de aceptación de la identidad de género y orientación del deseo…
Diagnósticos en salud mental como trastornos de la personalidad, alteraciones del pensamiento, trastornos de conducta, trastornos psicóticos, deterioro cognitivo...
Generalmente sufren sobrecarga, culpa y estrés familiar.
¿Hablamos?